
Los montes de Burgos se llenan cada otoño de recolectores de setas. Detrás de esa imagen hay un recurso forestal con normas propias, efectos fiscales y una comercialización que genera actividad económica en los pueblos, y los ayuntamientos, como propietarios de buena parte de esos montes, tienen mucho que decir sobre su gestión. Para ayudarles a conocerlo, la Diputación de Burgos y el Programa Micocyl organizaron el miércoles 4 de noviembre, en el Monasterio de San Agustín, la jornada ‘La regulación del recurso micológico en Castilla y León y el Programa Micocyl’, dirigida a alcaldes, alcaldesas y personal técnico municipal.
El vicepresidente primero de la Diputación, Ramiro Ibáñez, inauguró la jornada. A continuación, Juan María Herrero, del Servicio de Promoción Forestal de la Junta de Castilla y León, explicó qué dice la normativa autonómica sobre la recolección de setas silvestres. El fiscalista José Francisco Arroyo, especializado en aprovechamientos micológicos, aclaró cómo tributa la comercialización de setas y qué obligaciones fiscales tienen los recolectores. Por su parte, Juan Carlos Fernández, de una empresa comercializadora, mostró cómo las setas silvestres generan valor desde el monte y qué necesitan las empresas en los pueblos para comercializarlas.
La segunda parte de la jornada entró en la gestión del monte. La técnica de Micocyl en Burgos, Carmen Alonso, explicó cómo funcionan los acotados y parques micológicos de Castilla y León, presentó el potencial micológico de la provincia y detalló los pasos que debe dar un ayuntamiento para incorporar su monte a un sistema de regulación. Desde Micocyl se insiste en transmitir que "el recurso micológico no es marginal. Bien gestionado, y generando sinergias entre todos los agentes del sector micológico, puede aportar rentas económicas muy interesantes en los pueblos, contribuyendo a dinamizar las economías locales y a complementar con ellas el implso al desarrollo rural".
Por su parte, el responsable de truficultura de Cesefor, José Miguel Altelarrea, habló del cultivo de trufa como complemento a la recolección de setas silvestres.
La mañana se cerró con un turno abierto de preguntas, en el que los asistentes pudieron plantear sus dudas sobre las distintas fórmulas para gestionar el recurso micológico de sus montes. La cita sirvió también para que los ayuntamientos conocieran al equipo técnico de Micocyl, a su disposición durante todo el año para gestionar sus montes dentro del programa o asesorarles sobre la fórmula que mejor se adapte a cada municipio.
Micocyl, el Programa de Micología de Castilla y León, abarca más de 300.000 hectáreas de monte en más de 500 pueblos, cerca del 40 % de la superficie micológica regulada en la comunidad. Lo promueven la Junta de Castilla y León, las Diputaciones Provinciales y los municipios propietarios de montes. Cesefor coordina la gestión técnica del programa desde hace más de 15 años.



